Horizonte Institucional

Formar ciudadanos íntegros, con principios humanistas y una conciencia ambiental, mediante una educación inclusiva y de calidad; potenciando sus habilidades individuales y emocionales a través del desarrollo de valores y respeto por la diversidad e identidad.
Para el año 2030, la Institución Educativa Emiliano Restrepo Echavarría será reconocida por la excelente formación integral de sus estudiantes; enriquecida en valores, inclusiva y altamente comprometida con la protección del medio ambiente, la innovación académica y tecnológica hacia el desarrollo y crecimiento personal.
La Institución Educativa Emiliano Restrepo Echavarría pretende:
Fundamentar en acciones pedagógicas, a partir de la realidad cultural y social de su entorno, fortalecida por los principios institucionales hacia la formación integral en la vivencia de los derechos humanos, el cumplimiento de los deberes y la apropiación de los valores, con el fin de dar respuesta a la diversidad, al que, para qué, al cómo y cuándo del quehacer educativo, en pro del estudiante y la comunidad; teniendo en cuenta la búsqueda de la satisfacción de las necesidades básicas, el alcance de sus propósitos y expectativas, brindando alternativas de mejoramiento de la calidad de vida, dentro de un entorno tolerante y pacífico.

El estudiante emilianista conoce y acepta, por sí mismo y a través de sus padres, representante legal o acudiente el Manual de Convivencia.
Es una persona íntegra que contribuye en todo momento a la formación de una sociedad más justa, desempeñándose técnica y profesionalmente con idoneidad, ética, responsabilidad, eficacia y eficiencia al servicio de la comunidad.
Por lo tanto, es sujeto de su propia formación, el principal protagonista y responsable de su crecimiento personal.
Se forma integralmente como persona, al servicio de los otros; es eficiente en su desempeño estudiantil y profesional, asume y ejerce responsabilidades, participando en las diferentes actividades institucionales y locales.
Es crítico y responsable para valorar, cuidar y conservar su entorno, a la vez que es solidario y se compromete con la realidad actual del país.
Es creativo, innovador, dinámico, sociable, respetuoso en su vocabulario y actitudes, en todo momento y lugar.

El docente emilinista como orientador de la labor de educar, asume la responsabilidad de fortalecer la formación integral de los estudiantes en todas sus posibilidades en el trabajo.
Asume los valores corporativos de liderazgo, espíritu de equipo, resposabilidad, mejoramiento continuo, actitud de servicio, respeto, tolerancia, compromiso y cumplimento, los vive y los aplica a su quehacer profesional.